domingo, 14 de noviembre de 2010

Los inspectores de trabajo...¡¡¡Existen!!!

Por los fenómenos curiosos funcionariales, que son como las abduciones pero en chungo. La inspectora de trabajo asociada a mi caso volvió de vacaciones el día que se puso la primera denuncia, cuando se puso la segunda, un mes después, aún no se había repuesto de la depresión postvacional -acabo de volver y no me he puesto aún al día-, fue su razón.

Pero al fin, un día que habría que marcar en rojo en el calendario, me citaban. Un 26 de octubre a las 11.30 de la mañana, la no comparecencia acarrearía una multa de 6.000€ y otras repercusiones legales.... acojonaba un rato.



Me solicitaban llevara documentación probatoria del caso.... ¿Que papel demuestra que no has cobrado o que te han cambiado la cerradura o que allí no hay nadie?.... yo lleve las denuncias y lo que encontré por ahí.... cuanto mas abulte mejor, mas le molestara en la mesa y antes querrá quitársela de encima.

Quince minutos antes de la cita me presente con un representante sindical. Nos sentamos fuera porque nos pareció mal llegar tan pronto, pero el guardia de seguridad nos dijo que esperáramos por los pasillos.... creo que le molestábamos visualmente... es lo que tiene ser fea.

Fuimos al despacho de la inspectora.... pero no había nadie. Al cabo de un buen rato apareció y entro al despacho directa, la seguimos y nos presentamos, nos mandó al pasillo. Al rato salió ella y volvió a entrar, la volvimos a seguir y nos dijo que era pronto, luego miró el reloj y cuando se dio cuenta que se pasaba de la hora nos retornó al pasillo... -vamos a ver si llega el denunciado- y se volvió a marchar.

Sinceramente no sabia que era un careo.... respire y jure solemnemente no lanzarme al cuello. Una eternidad después volvió a su despacho y sugirió que esperáramos hasta las 12 a ver si venían. Que duda cabe que me negué, primero porque nadie me aseguraba que viniera (al SAMA había faltado dos veces), segundo porque mi tiempo es valioso también, y si estas citado a una hora, es esa hora.... ¿me hubieran esperado a mi en caso contrario?...  Que falta de seriedad, se sentó en su mesa frente al ordenador y comenzó a ignorarnos. Le hicimos algunas preguntas que contesto a regañadientes y sin ningun tipo de pasion....

Deduje de esta entrevista... que literalmente... se las trae al cuajo todo. Recordar que su decisión no me beneficia ni me perjudica, solo informo, de un supuesto delito a la autoridad pertinente. Pero a la autoridad pertinente le importa un pimiento, están dispuestos a esperar media hora al empresario irregular, les da igual que el trabajador lleve desamparado meses, y me apuesto lo que sea a que a él no le imponen la multa por no comparecencia que se detallaba en mi citación.

Debe ser, que al igual, que a la autoridad policial, tampoco debe ser asunto de los inspectores de trabajo... deberían de comprender, que aunque su puesto este seguro por su calidad de funcionarios, el apoyo o rechazo de la opinión publica les afecta... Quizás con un poco mas de empatia en el desempeño de sus funciones, la gente en vez de decir -les bajan un 2%, que se jodan-, les apoyarían y saldrían a la calle a manifestarse con ello...pero supongo que siempre ha habido clases, ja ja. Un día caí en un detalle significativo, cuando un funcionario se define habla en pasado (estoy aquí porque aprobé unas oposiciones-, -cuando estudié para este trabajo...), un trabajador se refiere a sus méritos en presente.